Nuevos paises industrializados

Francia

Francia mantenía importantes deficiencias estructurales: escasa inversión del ahorro, reducido tamaño de las empresas e inestabilidad política pero la consolidación del Segundo Imperio hizo que la política se estabilizase, que aumentase el volumen y la cantidad de empresas y, sobre todo, una entidad bancaria, el Credit Mobiler, que proporcionó la capitalización necesaria.
La construcción de ferrocarriles y las grandes reformas parisinas del barón Haussamann promovieron el desarrollo industrial.
Francia entró en el siglo XX como gran potencia industrial, pero con importantes dificultades:
Carencia de fuentes de energía y materias primas industriales.
Falta de financiación adecuada.
Inestabilidad y escándalos políticos en la Tercera República.

Alemania

Desde su unificación en 1871, realizó un despliegue industrial.
Su importante industria química, la primera de Europa, abastecía los principales mercados europeos.
Intervencionismo de Estado por medio de una legislación económica y social amplia, una política fiscal favorable al empresario y el fomento de obras públicas.
Concentración el cartels.
Producía mayor cantidad de acero.

Estados Unidos

Al comenzar el siglo XX habían superado al Reino Unido como primera potencia industrial.
Su capacidad de inventiva, sus ilimitados recursos naturales de carbón petróleo, hierro, etc. y su amplio mercado interior, favorecieron su despegue económico.
La banca propició el crédito y la compra a plazos antes que en ningún otro lugar del mundo.
El modelo americano se caracterizó por los trusts o por la producción en serie o “cadena de montaje” cuyo máximo impulsor fue Henry Ford con su fábrica de coches.
Japón.
En 1914 Japón era la primera potencia económica no occidental.
Imitaron las fórmulas tecnológicas, financieras y comerciales de Occidente.
Fuerte presencia de la iniciativa pública que potenció la formación científico-técnica, concedió apoyo financiero a las empresas privadas y fomentó los sectores estratégicos.

CONSECUENCIAS

La Segunda Revolución Industrial provocó:

  • Aumento de la producción
  • Mejora de nivel de vida
  • División internacional del trabajo
  • Nuevos medios de transporte y comunicación
  • Librecambio.
  • Las diferencias entre los países industrializados y el resto del mundo se acrecentaron.
  • Por último, los países ricos acabaron enfrentándose entre ellos por el dominio de los territorios en el que poder invertir, obtener materias primas y crear mercados